Disponer de un ordenador rápido y eficiente es fundamental para realizar tareas tales como trabajar, estudiar e incluso disfrutar del ocio digital sin ninguna interrupción. No obstante, con el paso del tiempo, es completamente normal que el rendimiento se vea disminuido de forma considerable en pc´s más antiguos.
Antes de tomar la drástica decisión de formatear o de invertir en un nuevo ordenador, existen algunos ajustes sencillos en Windows 11 que pueden ayudarte. A continuación, te voy a mostrar cómo optimizar tu PC de forma rápida y sin ningún tipo de complicación.
3 ajustes clave para mejorar el rendimiento de Windows 11 fácilmente
Con el cambio definitivo hacia Windows 11, es el momento perfecto para aprovechar todas sus funciones y aplicar ciertos ajustes con la finalidad de devolverle la potencia y velocidad a tu equipo. Estos ajustes están alcance de cualquier persona y no requieren de conocimientos técnicos avanzados.
1.Desactiva las aplicaciones de inicio
Uno de los motivos más frecuentes por los que un ordenador tarda en arrancar reside en la gran cantidad de programas que tienen que ejecutarse automáticamente a la hora de encenderse.
Aplicaciones como clientes de juegos Steam o Epic Games, clientes de chat como Teams o Discord o herramientas de actualizaciones automática, entre otras, suelen iniciarse sin que seas consciente de ello, lo que ralentiza el arranque del propio sistema.
Para desactivarlas, realiza lo siguiente:
- Pulsa en el botón de Windows y teclea en el buscador Configuración.
- Después selecciona Aplicaciones y luego Inicio.
- Por último, revisa una por una todas las aplicaciones que arrancan al encender tu pc y ves desactivando las que no sean esenciales llevando hacia la izquierda el interruptor.
Asimismo, existe otro truco para revisar estas aplicaciones de inicio:
- Pulsamos Ctrl+Alt+Supr, después nos vamos al Administrador de tareas y nos dirigimos a la pestaña Aplicaciones de inicio para deshabilitarlas.
2.Activa el sensor de almacenamiento
Por si no lo sabías, que se llene o se sature el almacenamiento de nuestro equipo, afecta directamente al rendimiento del sistema. Windows 11, por suerte, incluye una función que elimina automáticamente los archivos innecesarios tales como la caché, los archivos temporales o restos de actualizaciones.
Para activarlo, sigue los pasos siguientes:
- Pulsa en el botón de Windows y escribe en el buscador Configuración.
- Ahora ves a Sistema y después a Almacenamiento.
- Por último, debajo de Administración de almacenamiento, activa el interruptor que dice Sensor de almacenamiento.
También puedes configurar cada cuánto tiempo se realizará la limpieza (diariamente, semanalmente o mensualmente) o decirle cada cuánto tiempo quieres que se eliminen los ficheros de la carpeta Descargas.
3.Habilita el inicio rápido
Generalmente, el inicio rápido reduce el tiempo que tarda el sistema en encenderse, siendo una especie de «modo de hibernación», ya que opera por debajo creando un archivo que agiliza el proceso de arranque.
Para activarlo, haz lo siguiente:
- Entramos al Panel de control y luego a Hardware y sonido.
- Después seleccionamos Opciones de energía y en el menú de la izquierda elegimos la opción que dice Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado.
- Por último, le damos a Cambiar la configuración actualmente no disponible y activamos la opción Inicio rápido.
Conviene recordar que esta opción es mucho más efectiva en discos duros HDD que SSD, puesto que estos últimos ofrecen velocidades bastante superiores. Además, podría darte problemas si tienes configurado un arranque dual, es decir, que tengas particionado el disco duro en dos y en una parte tengas un sistema operativo como Windows y en otra Linux.
En definitiva, optimizar Windows 11 no requiere de grandes conocimientos informáticos, así como de herramientas externas. Con solo ajustas algunas configuraciones clave, podremos mejorar notablemente el rendimiento de nuestro ordenador y alargar su vida útil.

