A la hora de acceder a nuestras cuentas en internet existen diferentes sistemas de autenticación. El más popular sigue siendo la autenticación usuario/contraseña, pero desde hace ya un tiempo los sistemas biométricos como el reconocimiento facial y la huella dactilar han ganado mucho protagonismo. Estos dos permiten loguearse de forma rápida y cómoda, pero ¿cuál nos ofrece una mayor seguridad?
Estos métodos se encuentran presentes en la mayoría de dispositivos actuales, especialmente en teléfonos móviles o smartphones, y se utilizan para acceder a todo tipo de servicios: inicio/apagado del sistema operativo, aplicaciones bancarias, redes sociales, correo electrónico, etcétera. En este artículo se van a analizar sus puntos fuertes y diferencias.
Comparativa entre el reconocimiento facial y la huella dactilar
Lo primero a comentar, es que ambos métodos (reconocimiento facial y huella dactilar) son opciones muy seguras y en este término superan ampliamente a las contraseñas tradicionales. Las contraseñas pueden ser robadas y utilizadas, mientras que los datos biométricos son mucho más complicados de suplantar.
- Por un lado, la huella dactilar constituye un rasgo único de cada persona, lo que hace que su falsificación sea muy complicada. Además, funciona en condiciones de poca luz, lo que le aporta una gran fiabilidad en el uso del día a día. El ataque de copia de huella en superficies es una técnica muy sofisticada y muy poco frecuente en entornos cotidianos.
- Por otro lado, el reconocimiento facial representa también un método muy seguro pese a que los primeros años se cuestionó su fiabilidad, debido a que podía ser engañado con fotografías y vídeos. Actualmente esto ha cambiado y se utilizan tecnologías avanzadas de mapeo facial en 3D, detección de profundidad y análisis de diferentes puntos de la cara, por lo que hace que sea muchísimo más difícil suplantar la identidad con una simple foto. Tiene como limitación aquellos entornos con poca iluminación, la posición del teléfono o cuando la cara se encuentra cubierta de forma parcial, entre otros.
Análisis Teórico en Formato Corto
Para ayudarte a asimilar estos conceptos de arquitectura de seguridad de forma rápida, nuestro equipo audiovisual ha resumido los puntos clave de este debate técnico en el siguiente vídeo corto de nuestra cuenta oficial:
@vanguardizate Elige la Mejor Forma de Proteger tu Teléfono!!! #curiosidades #celular #seguridad
Factores de Hardware: La brecha entre tecnologías
Como profesionales del sector informático, consideramos vital aclarar que el nivel de seguridad real varía drásticamente según el hardware del dispositivo:
- Reconocimiento Facial 2D vs 3D: El escaneo facial de la mayoría de móviles Android de gama media utiliza la cámara frontal estándar para una captura bidimensional (2D) por software, la cual no posee nivel de seguridad bancaria. Por el contrario, sistemas como Face ID emplean sensores de profundidad infrarrojos (3D) altamente blindados frente a suplantaciones.
- Variantes en Lectores de Huella: Los sensores capacitivos (en botones físicos) y ultrasónicos (gama alta) analizan relieves tridimensionales y cargas eléctricas de la piel, resultando mucho más robustos y estables en cualquier condición lumínica que los sensores ópticos básicos bajo pantalla.
¿Cuál es más seguro y práctico?
Si nos basamos en términos de seguridad, el reconocimiento facial está un paso por delante siempre que el dispositivo cuente con sensores de profundidad 3D, puesto que es más complicado de falsificar que una huella dactilar tradicional.
No obstante, si nos ceñimos a la comodidad y versatilidad, la huella dactilar se lleva el premio por ser una opción muy práctica. Esto es debido a que funciona en cualquier situación, no depende de la luz ni la posición del dispositivo y hoy en día es más rápida.
En definitiva, ambos métodos biométricos ofrecen un alto grado de protección y son muy recomendables frente al uso de contraseñas. Lo más aconsejable es complementar estos con otras medidas adicionales de seguridad como son la autenticación en dos pasos, añadiendo una capa extra de seguridad y reduciendo al máximo el riesgo de accesos no autorizados.

