El exceso de temperatura es uno de los mayores enemigos de cualquier teléfono móvil. El calor no solo afecta al rendimiento del dispositivo, sino que también puede dañar componentes internos con el paso del tiempo, especialmente la batería. Situaciones tan comunes como cargar el móvil cuando lo utilizas, jugar durante mucho tiempo o utilizar aplicaciones exigentes pueden provocar que la temperatura aumente rápidamente.
No importa si utilizas un dispositivo con Android o iOS: el sobrecalentamiento puede afectar a cualquier dispositivo. Por esta razón, es importante saber cómo actuar cuando notas que tu móvil está demasiado caliente. A continuación, en este post se van a presentar algunos consejos prácticos para evitar que tu móvil se caliente.
@vanguardizate Haz que tu Teléfono No se Caliente Mucho con éstos Consejos!!! #celular #tip #xiaomi
1-Evita usarlo mientras se carga
Una de las cosas que pueden hacer que suba la temperatura de un teléfono rápidamente es utilizarlo mientras se está cargando. Esto se debe a que, durante la carga, la batería ya genera calor por sí misma y si se ejecutan aplicaciones o juegos exigentes, el aumento de temperatura será considerable.
Siempre que puedas, trata de dejar el móvil tranquilo durante la carga. Notarás que se calienta bastante menos, especialmente si se está cargando con carga rápida, ya que esta última generalmente tiende a elevar la temperatura aún más.
2-Quita la funda temporalmente
Las fundas de los teléfonos están diseñadas para protegerlos frente a caídas y golpes pero no para disipar el calor de los mismos.
Es por ello que, si tu móvil está caliente, quitar su funda durante unos minutos ayudará a que se enfríe más rápido. Tras enfriarse, podrás volver a poner su funda de nuevo. Todo esto se debe a que al añadir una capa adicional, el calor del dispositivo tarda más tiempo en salir hacia fuera.
El trasfondo del hardware: ¿Qué es el Thermal Throttling y por qué se calienta el silicio?
A diferencia de un ordenador de escritorio, un smartphone carece de disipadores activos con ventiladores mecánicos o sistemas de refrigeración líquida masivos. Toda la disipación térmica del procesador (SoC) se realiza de forma pasiva a través del chasis, la pantalla y las pastas térmicas internas.
Cuando ejecutas tareas de alta computación (como videojuegos tridimensionales o procesos de carga rápida), los transistores del procesador experimentan una alta densidad de corriente eléctrica, lo que genera calor por el Efecto Joule. Si la temperatura interna de los núcleos roza los límites de tolerancia del silicio, el kernel del sistema operativo activa de forma inmediata un mecanismo de defensa llamado Thermal Throttling (Estrangulamiento Térmico). Este proceso reduce drásticamente las frecuencias de reloj (GHz) de la CPU y la GPU para enfriar el circuito, lo que se traduce directamente en caídas repentinas de fotogramas, lentitud en la interfaz y tirones lógicos en el rendimiento del teléfono.
3-Revisa tus aplicaciones
Algunas aplicaciones pueden consumir más recursos de tu teléfono y provocar que se caliente, independientemente de que sean apps que has abierto manualmente o se ejecutan por detrás en segundo plano.
Un buen consejo es revisar cada cierto tiempo las aplicaciones instaladas y eliminar las que ya no uses o no reconozcas. No solo liberarás espacio, sino que evitarás consumos innecesarios que aumentarán la temperatura del dispositivo.
Otro consejo es el de utilizar las aplicaciones exigentes como juegos o apps de edición, entre otros, en climas favorables con temperaturas en rangos normales. Esto evitará que la temperatura de tu teléfono suba.
4-Déjalo reposar en una superficie fría
La regla número 1 cuando notes que tu teléfono está más caliente de lo habitual es dejar de utilizarlo unos minutos hasta que se enfríe. Puede ayudar también apagarlo para que se acelere el proceso.
Si colocamos el dispositivo encima de una superficie fresca puede ayudar bastante: materiales como el metal, cristal o la piedra disiparán mejor el calor que otros como la tela o la madera.
También se pueden cerrar las aplicaciones que funcionen en segundo plano, puesto que podrían estar ejecutándose sin que lo sepas y generando más calor del habitual.
5-Mejora la ventilación
Una buena ventilación puede conseguir reducir la temperatura de un teléfono muy caliente. Existen unos pequeños ventiladores adaptados a teléfonos que pueden ayudar a reducir la temperatura cuando se ejecuten apps exigentes.
Asimismo, evita las situaciones de mucho calor como de frío extremo. Evita exposiciones directas al sol y opta por guardarlo en un bolsillo, mochila, etcétera. Ten también en cuenta que, si llevas varios aparatos electrónicos encima, es conveniente separarlos y no llevarlos juntos en un compartimiento para evitar que el calor se acumule.
6-Haz caso a las advertencias de temperatura
Los smartphones actuales disponen de sistemas de seguridad frente a altas o bajas temperaturas. La recomendación es no ignorar sus avisos y limitaciones para proteger sus componentes internos.
Si te sale un aviso de estos en tu teléfono, lo mejor es dejar de utilizarlo hasta que se enfríe.

