A día de hoy estamos acostumbrados a utilizar herramientas como Street View para visualizar todo al detalle: calles, edificios, carreteras e incluso el color de las fachadas, entre otros. Sin embargo, esta tecnología no solo sirve para ver el presente, sino que también nos permite viajar al pasado para conocer cómo eran las ciudades mucho antes de que naciéramos. Es por ello, que te voy a presentar Geamap.
Cómo consultar el mapa aéreo de 1956 paso a paso con Geamap
Geamap es una aplicación web para visualizar imágenes históricas de hace más de 70 años en España, gracias a su mapa de 1956. Simplemente debemos entrar a su sitio web y utilizar su buscador para acceder a una ciudad, pueblo o cualquier zona que te interese.
Una vez hayas encontrado el lugar, la navegación será algo muy intuitiva, pudiendo desplazarte arrastrando el mapa haciendo uso del zoom, replicando cualquier otro servicio de mapas actual como Google Maps. La clave está en tener activada la capa de ortofoto histórica, en la cual verás fotografías aéreas tomadas a mediados del siglo XX.
Lo realmente más interesante será, pese a la poca resolución de las imágenes, reconocer las carreteras principales, ríos, núcleos urbanos, caminos, etcétera, de ciudades como Madrid, las cuales no han cambiado tanto como nos podríamos pensar. La disponibilidad varía en función de las provincias, aunque el registro más antiguo prácticamente cubre toda la península ibérica.
Más allá de ser un simple mapa, esta herramienta nos permitirá entender mejor la historia de los lugares donde vivimos y poner en contexto barrios que hoy se dan por sentados, pero que hace no tanto tiempo ni siquiera existían.
Conclusión: un viaje al pasado de tu barrio
Herramientas como Geamap nos permiten compartir recuerdos y conversaciones en familia, entreteniendo y conectando generaciones a través de la historia de un mismo lugar. La calidad no es comparable a la de los mapas actuales, pero su valor documental e histórico es incuestionable.
En definitiva, mirar hacia atrás nos ayuda a apreciar mejor el presente y a conservar la memoria de aquellos espacios que hoy forman parte de nuestra vida cotidiana.
Vía | AdslZone

