Meta está a punto de cambiar su modelo de negocio de forma radical. Después del fracaso del metaverso, la compañía californiana ha tomado la decisión de exprimir sus tres enormes gallinas de los huevos de oro (WhatsApp, Instagram y Facebook) trayendo lo que hace unos años era impensable: cobrar a los usuarios.
Esto comenzó como un pequeño rumor sobre una suscripción en WhatsApp y poco a poco se ha ido transformando en una estrategia mucho más amplia. Meta ha confirmado oficialmente que probará planes de suscripción independientes para sus principales aplicaciones a lo largo de los próximos meses.
Qué está ocurriendo exactamente
La confirmación llegó a través del medio TechCrunch: Meta se encuentra preparando nuevos planes de pago, diferentes del ya conocido Meta Verified (tic azul). Las aplicaciones continuarán siendo gratuitas, aunque la compañía quiere monetizar todo el gasto en desarrollo de los últimos años brindando capas adicionales de funciones.
En resumidas cuentas, el discurso oficial habla de productividad y creatividad. Sin embargo, la letra pequeña apunta al modelo freemium, es decir, se pagaría por privilegios y no mejoras.
Instagram: la suscripción con más información
Instagram es, por el momento, donde tenemos más información. Según comenta el conocido filtrador Alessandro Paluzzi, las funciones que podría incluir esta versión premium son las siguientes:
- Listas de audiencia ilimitadas.
- Ver qué cuentas que sigues no te devuelven de vuelta el follow.
- Visualizar historias anónimamente.
Esto no es algo totalmente revolucionario pero sí que empujaría a muchos creadores de contenido a pasar por caja.
WhatsApp: se rumorea que habrá menos publicidad
En lo que concierne a WhatsApp, hay menos información que con Instagram, pero según el contexto existen pocas dudas.
Se ha conseguido analizar el código de una versión beta de una de las recientes versiones de WhatsApp (ver fuente del medio Android Authority) y se han descubierto pantallas para una suscripción que eliminaría la publicidad de la sección «Novedades» de la aplicación. Esta sección es donde aparecen los estados y los canales, entre otros. Pinta que todo apunta a que los chats seguirían intactos de publicidad y la monetización se centraría exclusivamente en la parte social.
Facebook: el gran silencio
Facebook, como parte de Meta, también entra en la ecuación y, pese a que Meta no ha detallado que incluiría en su más que probable suscripción, todo parece presagiar que seguirá los pasos de sus dos hermanos Instagram y WhatsApp.
Conclusión: los usuarios pagaremos el precio
Meta no se encuentra reinventando sus plataformas, está reorganizando quién paga y para qué. Tras años de crecimiento basados en la publicidad, la empresa da por sentado que sus servicios son lo suficientemente imprescindibles como para empezar a facturar por algo más que un distintivo azul.
El quid de la cuestión no está en que existan o no suscripciones, sino lo que implican estas: una línea cada vez más difusa entre lo que es gratis y lo útil. Lo que está claro es que Instagram, WhatsApp y Facebook son tres gallinas de los huevos de oro y meta lo sabe y ha decidido que den más.
Como casi siempre, el precio lo acabaremos pagando los usuarios.

